Lunes, Septiembre 06, 2010
   
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¿Para qué fui hecho libre?

Cristo nos libertó para que vivamos en libertad.  Por lo tanto,  manténganse firmes  y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud. Gálatas 5:1 (NVI)

 

Les hablo así,  hermanos,  porque ustedes han sido llamados a ser libres; 

pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones. 

Más bien sírvanse unos a otros con amor. Gálatas 5:13 (NVI)

 

16  Así que les digo: Vivan por el Espíritu,  y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. 17Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu,

 y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí,

 de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Gálatas 5:16-17 (NVI)

 

Introducción: Cristo será el Salvador de todo aquel que confíe en Él y le reciba. De todos aquellos que dependan de Él totalmente. Todo hijo de Dios que es enseñado y guiado por el Espíritu Santo, sabe que su verdadero salario es la vida eterna, ya que esta es la recompensa al trabajo realizado como para el Señor, en el nombre del Señor, dando gracias a Dios por todo. Los hijos de Dios saben que la Salvación es un regalo de Dios, y que esta no se obtiene por el mucho hacer, por el creer y confiar en lo que se hace para que el evangelio corra, para el establecimiento del reino de Dios.

 

El convertido judío puede observar las ceremonias o afirmar su libertad, el gentil puede desecharlas o participar en ellas, siempre y cuando no dependa de ellas. Ningún privilegio o trabajo excelente que se realice servirá para alcanzar la salvación, si no va acompañado de  la fe sincera en nuestro Señor Jesús. La fe verdadera es una gracia activa; obra por amor a Dios y a nuestros hermanos.

 

I)                     Cristo nos liberto para ser libres

Cristo murió para libertarnos del pecado y de una lista interminable de leyes y regulaciones. Cristo vino para liberarnos, no para hacer lo que queramos, lo que nos llevaría nuevamente a la esclavitud de nuestros deseos egoístas. Si no que, gracias a Cristo, somos libres y ahora estamos en condiciones de hacer lo que antes era imposible: vivir libre del egoísmo. Aquellos que apelan a su libertad para hacer lo que gusten o ser indulgentes con sus deseos, están cayendo en las garras del pecado.

 

¿Usas tu libertad para ti mismo, o en favor de otros?

 

II)                   El Propósito de la libertad que nos fue dada

La libertad cristiana no consiste en eliminar todas las trabas morales, sino en la libertad de servirse los unos a los otros. El evangelio del Reino cambia la opresiva sumisión al legalismo por la más alta sumisión al amor, del servicio, es decir; la manifestación visible de la adoración.

 

La libertad que viene por el evangelio de Reino consiste en tres cosas:

·         Libertad del yugo mosaico (de la ley)

·         Del pecado

·         Del servir, hacer las cosas por miedo a.

 

La libertad para pecar no es libertad, porque nos esclaviza a Satanás, a otros o a nuestra propia naturaleza pecaminosa. Los cristianos, por el contrario, no debieran ser esclavos del pecado porque tienen la libertad para hacer lo correcto y glorificar a Dios por medio del servicio amoroso a otros.

 

Quiero enfatizar que este pasaje el Apóstol Pablo insinúa que las contiendas de ellos resultaban de su ambición de tener dominio sobre otros.

 

“Porque la ambición de tener el poderío

es la madre de las herejías”. [Crisóstomo]

                                       

III)                  Es necesario vivir por Él Espíritu

Debemos de vivir, siendo gobernados por el Espíritu;  Muchos queremos hacer las cosas que Jesús hizo, y aun mayores. ¿Pero que nos dista de eso? “Él Espíritu del Santo esta sobre mí”.

 

“La mejor manera de evitar que la cizaña entre en la medida de trigo,

es llenando la medida de trigo”

 

El ser guiado por el Espíritu Santo involucra el deseo de oír, predisposición para obedecer y la sensibilidad para discernir entre sus sentimientos y su diligencia para actuar.

 

Si el espíritu que habita en nosotros puede estar tranquilo bajo el pecado, no es un espíritu que venga del Espíritu Santo.

 

Los que desean entregarse a la dirección del Espíritu Santo no están bajo la ley como pacto de obras, ni expuestos a su espantosa maldición. Su odio por el pecado, y su búsqueda de la santidad, muestran que tienen una parte en la salvación del evangelio.

 

IV)                 ¿Haces lo que quieres?

2 Concentren su atención en las cosas de arriba,  no en las de la tierra, 3  pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios. 4  Cuando Cristo,  que es la vida de ustedes, se manifieste,  entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria. 5  Por tanto,  hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual,  impureza,  bajas pasiones,  malos deseos y avaricia,  la cual es idolatría. 6  Por estas cosas viene el castigo de Dios. 7Ustedes las practicaron en otro tiempo,  cuando vivían en ellas. 8  Pero ahora abandonen también todo esto: enojo,  ira,  malicia,  calumnia y lenguaje obsceno. 9  Dejen de mentirse unos a otros,  ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, 10  y se han puesto el de la nueva naturaleza,  que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador. 11  En esta nueva naturaleza no hay griego ni judío,  circunciso ni incircunciso,  culto ni inculto, esclavo ni libre,  sino que Cristo es todo y está en todos. Colosenses 3:2-11 (NVI)

 

Hacer lo que un día hice, vivir como un día vivi; significa volver a la esclavitud. Esto es un verdadero problema porque ni pecas a gusto ni adoras contento.  Buscar la plenitud del Espíritu en nosotros, nos lleva hacer lo que realmente queremos.

 

¡Basta de influencias!,

 fui hecho libre por la sangre de Jesucristo.

Y jamás me dejare esclavizar otra vez,

 ni aun de mi mismo.

 

Conclusión:

 

"Todo me está permitido",  pero no todo es para mí bien.  "Todo me está permitido",  pero no dejaré que nada me domine. 1Corintio 6:12 (NVI)


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